Ya has llamado a la grúa y está en camino. Ahora toca preparar el vehículo para que el traslado salga bien. Aunque parezca que no hay mucho que hacer, unos pocos pasos previos pueden marcar la diferencia entre una operación ágil y una que se complica innecesariamente. En este artículo te contamos qué revisar antes de que llegue el gruista y qué errores conviene evitar.
El gruista llega para hacer su trabajo lo más rápido y seguro posible. Pero hay situaciones que lo complican: un coche con el freno de mano bloqueado cuando no debería estarlo, objetos sueltos en el interior que se mueven durante el transporte, o un propietario que no está presente y no ha dejado
instrucciones claras. Ninguno de estos imprevistos es grave por sí solo, pero sumados pueden retrasar el servicio o, en el peor de los casos, causar daños evitables.
Preparar el coche no lleva más de diez minutos. Y en situaciones de estrés—una avería en carretera, un accidente— tener claro qué hacer te ayuda a actuar con más calma.
Repasa estos tres bloques antes de que llegue el servicio.
Ten a mano el permiso de circulación, el recibo del seguro en vigor y tu DNI. Si no eres el titular del vehículo, asegúrate de tener algún documento que acredite que estás autorizado a entregarlo. En la mayoría de traslados no te van a pedir nada, pero si hay alguna incidencia o el vehículo va a quedar en un taller al que no acompañas, tener la documentación localizada evita confusiones.
Este es el punto más importante. Antes de que llegue la grúa, confirma con el operador si el coche debe quedar con el freno de mano puesto o liberado —depende del tipo de carga y del vehículo— y asegúrate de que el cambio esté en punto muerto si es manual. Si el coche tiene dirección asistida eléctrica y no arranca, la dirección puede estar bloqueada; avisa al gruista para que lo tenga
en cuenta antes de intentar maniobrar.
Si el coche tiene una fuga activa de combustible o líquido de frenos, comunícalo también: es un dato que afecta a la seguridad durante la carga.
Retira del interior todo lo que sea de valor: bolsos, documentación, dispositivos electrónicos, dinero. No porque haya ningún motivo de desconfianza, sino porque durante el transporte los objetos se mueven y pueden dañarse o caerse. Comprueba también que el maletero está cerrado correctamente
y que no hay nada suelto en la parte de atrás que pueda desplazarse.
Cuanta más información facilites en la llamada, más preparado llegará el servicio. Lo mínimo imprescindible: tipo de vehículo (turismo, furgoneta, moto...), si el coche arranca o no, si las ruedas giran con normalidad, la ubicación exacta —calle, número, o kilómetro de carretera— y el destino al que debe ir.
Si sabes cuál es la avería, dilo también. No para que el gruista la diagnostique, sino para que traiga el equipo adecuado. Un coche con las cuatro ruedas bloqueadas necesita una plataforma, no un remolque de barra.
No todos los coches se cargan igual, y hay dos casos que merecen atención especial.
Los vehículos con cambio automático y los 4x4 con tracción permanente no pueden remolcarse con las ruedas en el suelo sin riesgo de dañar la transmisión. En estos casos es imprescindible una plataforma que cargue el vehículo con las cuatro ruedas levantadas. Si tienes este tipo de coche,
indícalo al llamar para que venga el equipo correcto desde el principio.
Los vehículos de colección y las motos requieren amarres y protecciones específicas para evitar arañazos en la carrocería o daños en los puntos de carga. Antes del traslado, comunica al gruista si el coche tiene alguna zona especialmente delicada o si es un vehículo restaurado. En Grúas en Valencia
tenemos experiencia con este tipo de traslados y contamos con el material adecuado.
Estos son los fallos más habituales que complican innecesariamente un servicio de grúa:
Si tienes cualquier duda antes de que llegue la grúa, llámanos al 671 098 473 y te orientamos. Estamos disponibles las 24 horas en Valencia y provincia.
No importa la hora ni el día. Si tienes una avería o necesitas trasladar tu coche, furgoneta o moto en Valencia, llámanos. Llegamos en menos de 30 minutos.